jueves, 3 de octubre de 2013

ENTRANDO A NUESTRO JARDIN

Desde pequeña, me encantaba subirme al techo de mi casa y ver el jardín. Mis papas tienen un jardín enorme.  Me encantada ver la copa de los arboles y escuchar como se movían las hojas con el viento.    Me daba paz la quietud...el silencio que había allá arriba.  Ese tiempo que me daba para mí misma me ayudaba a regresar a mi balance.   Me llamaba como imán siempre salir al jardín y acostarme en la grama boca abajo, después boca arriba, sentía el sol en mi espalda y me sentía tan protegida.   En época de lluvia, cuando llovía a cántaros, me encantaba ver para afuera, me sentía protegida.   Tenemos un clima tan delicioso en Guatemala, que lo podía hacer todo el año.  Me gustaba estar más afuera que adentro...

Eso no cambió...me gusta tanto, que estudié unos años de jardinización en Guatemala, y empecé a trabajar haciendo mantenimientos y haciendo jardines. Empece, mas que nada, haciendo remodelaciones en jardines ya existentes. Me encantaba los cambios que se iban viendo en el jardín conforme quitábamos lo que ya no servía y entraba planta nueva.  Se sentía totalmente diferente la energía de jardín, casi como si todas las plantas y el jardín estuvieran contentos de los cambios, como que si entrara energía nueva.  

Me empezó a llamar la atención la razón por lo que mis clientes, generalmente mujeres, querían componer su jardín.   La razón era mas o menos la misma...quiero que mi jardín se mire ordenado y que se vea bonito.   El jardín, muchas veces, se vuelve lo último que arreglamos o  lo último en lo que se invierte en una casa.     Cuando nosotros ordenamos nuestra casa, hacemos limpia, sacamos cosas que ya no usamos, la sensación es de que nos sentimos más livianos, como que si nos quitamos un peso de encima.   Lo mismo pasa en el jardín, nos refleja como nos sentimos por dentro... es un reflejo del alma.

Paso muchas horas en mi jardín...lo remodelé  por completo, quité todo lo que había antes.  Lo único que dejé es un encino anciano, que es el abuelo de mi jardín. Fui sembrando mi jardín poco a poco.  Fui observando que más plantas necesitaba el jardín y para qué.  Casi como que si el jardín me fue diciendo lo que necesitaba.  Antes de empezar a trabajar en el, puse la intensión de que el jardín fuera un espacio que trajera armonía y descanso al alma de mi familia y de quien disfrutara de él, un espacio en donde pudiéramos cargar baterías y limpiarnos de energías densas. 

Hice un jardín secreto, en donde tengo una banquita, abajo de mi encino  abuelo.  Me siento protegida por él.  Me di cuenta de cómo el jardín me regresa a mi centro.  Me trae, muchas veces, de vuelta al momento presente, solo con sentarme por un momento y entrar en silencio.

Nuestra vida diaria es muchas veces un corre corre.  Vamos de una cosa a otra, tratamos de llenar todos los espacios de nuestro día sin parar.  El jardín, nuestras plantas, es una herramienta enorme para poder parar y observar en nuestro día.  Para entrar en silencio y solo conectarnos y escuchar.  Tenemos demasiado ruido en nuestra vida y nos hemos desconectado totalmente de nosotros mismos.

En este blog, mi intensión es introducirnos a la magia de nuestro jardín, a que sea una herramienta de cambio en nuestra vida, a verlo como un reflejo de nuestra alma.

Les comparto un ejercicio, que a mi me ha ayudado para ver como me siento en mi propio espacio.

Ejercicio de la semana:

Observen  su jardín o  los jardines de otras casas, que emoción les trae un jardín bien cuidado, regado, bien podado al contrario de un jardín abandonado, donde se nota que nadie le pone atención, enmontado.    Lo mismo que si entran a una casa ordenada o a un espacio ordenado o a uno desordenado.  Como se sienten...dense un tiempo para sentir.  La vida va tan rápido  que no paramos...nos desconectamos muy facilmente de nosotros mismos. 

Siéntense afuera en el jardín, en una silla, sobre la grama, no sólo usen el jardín para verlo desde adentro de la casa, salgan...sientan su jardín...dense un tiempo, no al mandado y miren la diferencia entre estar afuera y adentro, observen como se sienten  cuando salen un rato o no salen para nada...escríbanlo.    Si lo que tienen son macetas, es lo mismo...

Disfruten...














martes, 24 de septiembre de 2013

Bienvenidos a usar las energías de nuestro jardín

Porqué nos llama tanto la atención un jardín bonito y porqué nos atrae un jardín cuidado, verde...un espacio donde podemos poner la vista y que nos encante.... En este espacio comparto como el jardín se refleja en la vida de una persona, como las energías del jardín nos pueden ayudar a cambiar situaciones en nuestra vida, como poder ser mas observadores de nuestro espacio y, por ende, de nuestra vida. Es  integrar el jardín con nuestra vida cotidiana...


Decidí compartir lo que siento, porque me ha ayudado tanto y me lo disfruto inmensamente, aparte que que podemos usar el jardín como una herramienta de sanación.
Te invito a empezar a experimentar con tu jardín, no importa el tamaño, aunque lo único que tengamos de jardín son nuestras macetas en alguna terraza...es lo mismo...funcionan como terapia...
Semanalmente voy a postear ejercicios o solo comentarios de lo que a mi me ha servido como analogía el jardín a mi vida....bienvenidos a comentar y me encantaría escuchar como les ha ayudado a ustedes en su coneccion con las plantas.