lunes, 15 de septiembre de 2014


El Jardín a Nuestro Servicio:

Trabajar conjuntamente con las energías de nuestro jardín, es tener tiempo para contemplarlo escuchándolo y hacer los cambios necesarios.

Una de las  razones mas importantes de utilizar las energías de nuestro jardín  es porque ellas nos regresan a nuestro balance, nos regresan a nuestro estado natural.

 Ese balance se pierde si  el jardín  se deja  sin atención  y crece desproporcionado.  Se  se ve desordenado.  Lo mas importante, es que se siente desordenado.  No podemos dejar que se vuelva todo tan crecido que se mete en nuestro espacio.  Cuando dejamos crecer mucho las plantas y unas están encima de otras, la sensación es que nos invaden.

 En estos años que he trabajado en mantenimientos, lo que mas me ha tocado hacer son remodelaciones de jardines.  Jardines ya existentes, que se han abandonado o simplemente las plantas han crecido  sin tener espacio.

Al remodelar un jardín  yo trato de utilizar las plantas existentes, asi que solo las separo y las reubico.  Algo que siempre me ha costado, es quitar aquellas plantas que ya están enfermas o que ya están viejas.  Sobretodo, me cuesta mucho si tengo que quitar un árbol.

Cada planta tiene su propia energía y el jardín comprende una unidad de esa energía. Cualquier planta que esté enferma, o que este causando algún problema en el jardín  trae desbalance al jardín por lo que trae desbalance a nosotros mismos.  Plantas que hemos sembrado cerca de nuestras ventanas de la sala o del comedor, que cuando crecen demasiado sin haberse podado en su momento, nos paran tapando la vista.  Nos sentimos como en una cueva porque no entra luz. 

Mis papas tienen un jardín enorme en el cual no había nada cuando hicieron la casa, ni un árbol.  Sembraron todo poco a poco, conforme las necesidades.   Sembraron 5 pinos, que me recuerdo que yo era mas alta que ellos cuando los sembramos...de esto hace 40 años.    Mi mama los sembró separados, considerando el tamaño que iban a tener cuando crecieran.  Los pinos, despues de 30 años de estar sembrados, crecieron mas de 15 mts.  A mi me encantaban porque, cuando había viento, se escuchaba el aire a través de sus ramas.  También formaron parte de nuestra niñez, nos pasábamos encaramados durante las vacaciones con nuestros vecinos.  Nos encantaban las vacaciones de Navidad, en donde soplaba mucho viento y se movían las ramas.  Creo que mis papás nunca se dieron cuenta porque  nos hubieran bajado.

En algún invierno, con aquellos aguaceros, se cayo uno.  Por suerte, encima de la pared de mis papas que daba a la calle. Hizo un ruido tremendo y se dieron un gran susto.    Se tuvo qiue tomar la decisión de botar los demás.  Este fue solo un aviso.  No querían esperar a que volviera a suceder y que esta vez, cayeran en la casa de los vecinos. Habían llegado a su tiempo.  

Mi mama estaba triste porque habían formado tanta parte en nuestra vida.  Bajo su sombra, celebramos piñatas nuestras, luego de nuestros hijos, bodas y primeras comuniones.  Nos juntamos una tarde antes de que los cortaran. Lleve tabaco para agradecerles y lo echamos al pie de cada uno de ellos, les pusimos flores en señal de agradecimiento  y nos conectamos con la energía de ellos a través de nuestro Corazón.  Fue una ceremonia de agradecimiento y de soltar.  El tabaco se usa para bendecir un jardín, o cualquier lugar en la naturaleza.  Para agradecer por dejarnos entrar y que nos permita llenarnos de energía.  En este caso, para agradecer lo que fueron en nuestra vida.

La energía de esos árboles se integró en la energía de nuestro jardín.  Fue solo un ciclo de la vida en donde cerramos uno y empezamos otro.  Mi mamá sembró otras plantas, se abrió mas el jardín y hubo mas espacio para sembrar azaleas y otras plantas que necesitan mas sol para florear.   

Al quitar un árbol de un jardín que ya no cumple su función o que puede ser peligroso si se deja,  regresamos esa energía a nuestro mismo jardín.  Todos los árboles y plantas forman parte de un todo.  La energía no se puede crear , por lo tanto, no la podemos destruir. Siempre esta en todas las cosas que nos rodean.


Para poder sentir si nuestro jardín esta en balance, vemos primero con los ojos.  Si las plantas están demasiado grandes,  si hay alguna que esté vieja y que ya no se vea bien, si están enfermas, si necesitan poda o transplante.  Pero tenemos que aprender a sentir los cambios que nos pide el jardín.  Eso solo lo logramos con contemplación.  Observar el jardín,  estar en el sin ningún distractor, sin libros, sin celular.  Las plantas “nos hablan” las sentimos si estamos entonadas con ellas.

Esta semana, salgan al jardín  aunque sea un rato.    Dense una vuelta primero por todo el jardín, observando como están las plantas, qué necesitan, si están creciendo, si están floreando...agradézcanles la belleza que trae a sus vidas.  Las plantas sienten y el jardín responde.  Luego, siéntense (es mejor si tenemos una banquita)  y cierren los ojos por varias respiraciones profundas.  Luego vuelvan a abrir los ojos y miren.  Quédense un rato así. Sientan si hay alguna planta que esta en desbalance.    El "ver"  es una palabra que va mas allá de solo mirar...es, mas bien, sentir con el corazón.  Mientras se practique, se entiende mas.  Es un entender con el corazón, no con la razón.

Tal vez entendamos el verdadero significado de estar presente, en el momento que podemos observar una mariposa pasar frente a nosotros o cuando observamos una flor de nuestro jardín...el tiempo se detiene...no pensamos en nada mas y estamos presentes.

Dejemos un espacio de nuestra agenda llena para solo ser...


lunes, 28 de julio de 2014

analogia de nuestro jardin



ANALOGIA DE NUESTRO JARDIN EN NUESTRA VIDA

Trabajando en mantenimiento de jardines por mucho tiempo, me he dado cuenta de cómo influye en nuestra vida el hacer cambios en nuestro jardín.  El dedicarle tiempo, el observar, el querer que nuestro jardín se mire sano y verde es reflejo de como nos sentimos adentro.

Muchas veces, cuando queremos tener cambios externos en nuestra vida, empezamos a hacer cambios con nuestra rutina, empezamos a, tal vez, hacer una limpia de la casa.  La limpia que hacemos generalmente una vez al año para sacar todo lo que no necesitamos de nuestra casa y darlo a alguien que lo necesita más.  Nos sentimos más livianos.  Al ordenar nuestro entorno externo se ordena nuestro interno.

Cuando hacemos cambios no solo en la casa sino también en nuestro jardín, cuando invertimos tiempo conscientemente,  nos preocupamos que se vea lindo y sano, es una analogía a como nos queremos sentir.  Nos va a responder entrando energía positiva y renovada a nuestra vida. Con solo con darle interés a que nuestro jardín se vea sano y verde estamos cambiando y renovando nuestra propia energía.

Nuestra energía es inagotable, la recibimos del universo constantemente.  Es nuestra decisión como la invertimos.  Depende de nuestros pensamientos y nuestras acciones durante el día de como vamos a renovar nuestra energía o a perderla.  En otro blog me extenderé mas en esto. Una fuente para renovar nuestra energía es un jardín cuidado.

Observando mis propios cambios y haciendo mantenimientos de jardines, me di cuenta que tienen una analogía con nuestra vida.   En un mantenimiento de jardín se poda, se quitan hojas secas, se pica la tierra, se delinean las jardineras, se abona, se riega...se mantiene un balance para que se mire ordenado.

Poda:    En nuestra propia vida, necesitamos podar todos aquellos pensamientos que no nos nutren y aquellas creencias que ya no nos sirven.  Necesitamos soltar el pasado para poder crear y crecer en el presente.  No necesariamente que el pasado haya sido malo, simplemente, para estar presente y tener toda nuestra energía en el ahora. Por lo mismo, quitamos hojas secas para que vengan nuevas. Las plantas se renuevan constantemente, al igual que nuestras células, que se regeneran constantemente.

Picar:  El picar la tierra en un jardín, se hace para que entren los nutrientes y permee más el agua y no se lave.  Nosotros necesitamos hacer un viaje a nuestro interior para observarnos y cambiar aquello que ya no necesitamos, para que se cree un vacío y entre energía renovada.  Necesitamos adentrarnos para poder observarnos y conectarnos con nuestra parte divina, nuestra parte eterna.

Abono y riego:  Las plantas necesitan ser abonadas y regadas.  Cuando empieza el invierno, en las primeras lluvias todo se pone lindo y verde.  Hasta los pájaros se ponen felices.  Viene nuestro invierno, las lluvias.  Las plantas salen de su dormanza y crecen.  Aprovechan del agua de lluvia para crecer.  Nunca crecen igual con agua municipal.

Nosotros también tenemos ciclos, que van con las estaciones.  En Guatemala solo tenemos dos estaciones, pero hay un poco de las cuatro,  pero no tan marcadas. Todavia se celebra la entrada de la primavera, como darle la bienvenida a cosas nuevas en nuestra vida, a que nuestros proyectos empiecen a dar frutos.  Todo lo viejo sale y entra lo nuevo.



El jardín nos trae balance a nuestra vida.



domingo, 4 de mayo de 2014

ENERGIAS EN NUESTRO JARDIN



Las plantas limpian nuestra energia...

Se han preguntando alguna vez porqué nos encanta tanto salir de fin de semana, salir de la ciudad...Cuando tenemos la suerte de poder irnos al campo, al  lago, al mar.  Regresamos tan cargados de energía restauradora.

A veces estamos tan drenados de estar dentro de la ciudad o de lidiar con el tráfico que lo que queremos es salir...irnos a un lugar donde podamos estar tranquilos.  A cargarnos de energía...a relajarnos.  Regresamos descansados y llenos de energía.  Los que vivimos en Guatemala tenemos la suerte de tener lugares espectaculares donde nos podemos recargar.

Nuestro jardín es como una extensión de un pedacito de naturaleza en nuestra casa.  El color verde de las plantas es sanador y nos relaja.  El verde es el  color del chakra 4 o chakra corazón.  El aura del Arcangel Raphael, que es el Arcángel de la sanación, es verde. El chakra cuatro es el chakra de la energía del amor.  En este chacra están todas las emociones de perdón hacia nosotros mismos o hacia los demás.  Es la chakra en donde empezamos a sentir nuestra conección  con la divinidad y con nuestra energía mas alta.  Por eso es tan importante salir al jardín o a la naturaleza, especialmente con la intensión de recargarnos y de soltar cualquier emoción que nos esta drenando o descargando.   En realidad es energía transformadora.

El estar mas consciente nos hace observar y sentir cómo la naturaleza trabaja a favor de nosotros.    Nos limpia energía densa o cargada y nos la transmuta.   Cuando estamos cansados, enojados o tristes, las plantas limpian nuestra energía y nos recargamos.

 Porqué limpian nuestra energía?... La naturaleza ha sido un regalo a la raza humana.  No sólo nos llena de oxígeno, sino que la razón principal es que funcionan como un campo energético en el planeta.    Las plantas tienen su propio campo energético al igual que nosotros, podemos sentir y hasta ver su energía.    Todas están sembradas en la tierra.  La tierra transmuta (cambia) energía densa a limpia a través del sistema de raíces de las plantas.  Lo hacen estemos consciente o no de esto, pero se si se trabaja con ellas con nuestra intensión, es mucho mas fuerte.

Lo mismo pasa con las plantas que tenemos dentro de la casa, en macetas.   También absorben energía densa.  Es por eso que en oficinas es importante siempre tener plantas vivas en lugares en donde entra mucha gente.  Si trabajamos en una oficina todo el día, tener una planta adentro de nuestra oficina nos da como un descanso al alma. Solo el ver verde y algo vivo en un lugar donde pasamos el mayor tiempo de nuestro día, es restaurador.    Es una de las razones por la que están tan de moda los jardines verticales.  En ciudades y en espacios donde no hay tanto lugar para jardines, un jardín vertical es una solución a poder tener jardín y verde.

El cuidar nuestro jardín, el atenderlo, ver que las plantas estén abonadas, bien podadas, regadas en época de sequía, nos regresa energía...es como cuidarnos a nosotros mismos.  Cuando miramos para afuera de la casa y podemos ver el jardín lindo, nos sentimos bien.  Las ventanas de la casa son como los ojos del alma.  Es un respiro en nuestro día a día .  Al estar consciente del trabajo de las plantas en nuestra vida, podemos usar sus energías a nuestro favor.  Usar el jardín no solo para verlo sino pasar tiempo en él...y aprovechar el silencio.  Hay muchos sonidos en nuestro jardín que no los escuchamos sino estamos en él y nos damos tiempo para sentarnos y solo escuchar.  No para salir solo un momento. A mi me encanta, sobretodo, el atardecer.  Empiezan a irse a dormir los pájaros, empiezan a sonar los grillos.  Cuando hay viento, el sonido de las hojas que se mueven, te regresa totalmente al presente.  Que es lo que buscamos constantemente...estar presente.  Es uno de los regalos de observar la naturaleza y escucharla.

  Cuando estamos en un espacio con muchas personas, podemos sentir las energías de las personas.   A veces entramos a un lugar y al salir, nos sentimos agotados y muy drenados.  Las plantas nos ayudan a limpiar nuestro campo energético y nos regresan a nuestro balance.

Ejercicio,
No hay mejor manera de poner en practica algo nuevo,
Sentemonos ya sea en nuestro jardín, en la terraza donde tengamos macetas o en algún lugar con plantas.  Solo sentémonos un momento con los ojos cerrados.  Pongamos la intensión de conectarnos con las energías de nuestro jardín.  Si hay muchos pensamientos llenándonos la mente, usar la respiración para sacarlos. Inhalar y exhalar largo, llenando oxigeno a nuestros pulmones.  En cuanto logremos un flujo en nuestra respiración y estemos tranquilos, absorbamos el color verde de las plantas a nuestro corazón.  Sintamos como entra un cordón verde y nos llena nuestro corazón, limpiádonos de cualquier energía densa.  Sigamos así por unos momentos, los que necesitemos.  Cuando nos sintamos tranquilos, agradezcamos a la energía de las plantas por su ayuda.